Iglesia de Santa María de Guía

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La iglesia de Santa María de Guía es un punto de visita obligada dentro del casco histórico. Con su hermosa fachada barroca y sus esbeltas torres neoclásicas preside el entorno principal donde están también la plaza y el ayuntamiento. Fue construida entre los siglos XVII y XIX y en su interior se albergan numerosas obras de arte entre las que destacan ocho tallas de José Luján Pérez, nacido en Guía en el siglo XVIII y considerado el escultor más importante en la historia de Canarias y arquitecto también, de entre otras obras, las torres de esta iglesia y la fachada y el coro de la Catedral de Canarias. También en la iglesia son de destacar el órgano de principios del siglo XX, único órgano italiano de Canarias, inaugurado por el famoso compositor francés Camile Saint-Saëns y la imagen genovesa del siglo XVII de la Virgen de Guía, patrona del municipio y a la que se le atribuyen milagros como el de acabar con la plaga de langosta que asoló la comarca en el año 1811 y que posteriormente dio lugar a la tradicional y votiva Fiesta de Las Marías.

La actual iglesia de Santa María de Guía se empezó a construir a principios del siglo XVII en el lugar donde se encontraba la primigenia ermita en honor a la Virgen de Guía, sin embargo no fue hasta mediados del siglo XIX cuando se dio por finalizada la obra. En 1981 fue declarada Monumento Histórico - Artístico Nacional.

Debido al rápido crecimiento poblacional que experimentó la villa de Guía a finales del siglo XVI, comienza a gestarse la idea de construir una nueva iglesia, la cual empieza levantarse a principios del siglo XVII. Las obras del nuevo templo se sucedieron a lo largo de las dos centurias siguientes.

El frontis se comenzó a levantar en 1780 y en él coexiste una solución barroquizante en el cuerpo central con las dos torres laterales plenamente neoclásicas, de las cuales parte del diseño se le atribuye al ilustre escultor y arquitecto nacido en Guía, José Luján Pérez. 

En el interior de la iglesia, llama la atención la diferencia de estilos arquitectónicos: colonial, gótico y renacentista, perfectamente conjugados. 

Las obras del templo quedan oficialmente finalizadas en 1836, con la inauguración del reloj de la torre de poniente, donación del ilustre escultor y arquitecto guiense José Luján Pérez y de la campana de la misma, dádiva del también ilustre clérigo y político guiense Pedro José Gordillo Ramos.

El interior de esta iglesia presenta planta basilical, de tres naves, acabadas en dos capillas colaterales. Por diversas devociones particulares, dicha planta se vería aumentada por tres capillas laterales. El conjunto puede catalogarse, si consideramos la época de construcción, como renacentista tardío. Consiste en columnas y pilastras de orden toscano, sobre los que se apoyan arcos de medio punto. La cubierta es de madera, de estilo mudéjar.  Este techo actual, no es originario de la época de construcción sino consecuencia de las importantes obras de restauración que sufrió el templo entre los años 1982 y 1986.

La variedad de estilos que encontramos en las diferentes capillas, retablos y elementos de decoración, y que van desde el colonial al neoclásico, pasando por el rococó y renacentista, atestiguan la lentitud de las obras. Igualmente, la disposición asimétrica y no coordinada de distintos altares y capillas es consecuencia de la dilatación de las obras en el tiempo y fruto de la labor de numerosas personas de varias generaciones.